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La revisión de EFSA del 22 de julio de 2026 sitúa al pescado y los huevos entre las principales vías de exposición a PF…

EFSA señala qué alimentos contribuyen más a la exposición alimentaria a PFAS, qué grupos presentan mayor exposición y cómo el seguimiento europeo se conecta con los límites legales.

Ilustración de EFSA sobre los PFAS y la exposición alimentaria
European Food Safety Authority (EFSA)

La página temática de EFSA sobre los PFAS, revisada por última vez el 22 de julio de 2026, presenta la exposición alimentaria a los PFAS dentro de un problema más amplio. Estas sustancias químicas persistentes, fabricadas por el ser humano, pueden llegar a las personas a través de los alimentos, los productos de consumo y el medio ambiente. Por eso, la cuestión no se reduce a una sartén antiadherente, un envoltorio o un recipiente concreto.

Los PFAS llegan a los alimentos por varias vías

Los PFAS forman un grupo amplio de sustancias valoradas por su resistencia al agua, la grasa y las manchas. EFSA menciona entre sus usos los recubrimientos antiadherentes y los envases para alimentos, además de la ropa hidrófuga y las espumas contra incendios. Algunos principios activos de pesticidas también pueden pertenecer a esta clase.

El contacto directo con los alimentos es, por tanto, solo una de las posibles vías de exposición. Los PFAS pueden liberarse al medio ambiente desde instalaciones de fabricación, vertederos y plantas de tratamiento de aguas residuales. Su extrema persistencia les permite resistir la degradación durante largos periodos y acumularse progresivamente en el agua, los peces, el marisco, las plantas y los animales antes de incorporarse a la cadena alimentaria.

También puede producirse migración desde los equipos de procesamiento de alimentos y los envases. EFSA indica que esta contribución a la exposición humana es baja en comparación con otras fuentes. La presencia de PFAS en una categoría de productos no implica, por sí sola, que todos sus artículos generen el mismo nivel de exposición: el recorrido ambiental sigue siendo decisivo para entender cómo estas sustancias alcanzan los alimentos.

El pescado y los huevos concentran la mayor contribución alimentaria

Según EFSA, el pescado y los huevos son los principales contribuyentes a la exposición alimentaria a los PFAS. Los niños pequeños y otros menores aparecen como los grupos más expuestos a través de la dieta, porque su ingesta alimentaria es mayor en relación con su peso corporal.

La agencia también informa de que algunos sectores de la población europea superan la ingesta semanal tolerable establecida para la exposición combinada a cuatro PFAS: PFOA, PFOS, PFNA y PFHxS. En 2020, EFSA fijó para ese grupo una ingesta semanal tolerable de 4,4 nanogramos por kilogramo de peso corporal y semana. La evaluación tomó como efecto crítico una respuesta reducida del sistema inmunitario a la vacunación.

La superación observada en algunos segmentos de la población constituye, para EFSA, un motivo de preocupación para la salud. Esa referencia describe un riesgo poblacional; no significa que todos los alimentos contengan la misma concentración ni que todas las personas tengan la misma exposición. El dato apunta especialmente a la dieta de los menores y al papel del pescado y los huevos, pero la preocupación se refiere a la exposición combinada a cuatro sustancias, no a un producto aislado.

El control europeo vincula la contaminación medida con los límites legales

EFSA recopila y analiza datos de seguimiento de la contaminación alimentaria junto con las autoridades nacionales y otras partes interesadas. Este trabajo sigue una recomendación de la Comisión Europea que abarca de 2022 a 2025. Además, su convocatoria anual de datos sobre presencia invita a las autoridades alimentarias nacionales, los institutos de investigación, el mundo académico, las empresas alimentarias y otros colaboradores a presentar información.

Los datos medidos en los alimentos sirven para respaldar la evaluación de riesgos y seguir la contaminación a lo largo del sistema alimentario. El seguimiento no equivale a una clasificación del riesgo de cada producto de cocina. En particular, EFSA sitúa la contribución de los envases y los equipos de procesamiento por debajo de la de otras fuentes.

La Unión Europea establece niveles máximos de PFAS en los alimentos mediante el Reglamento 2023/915. Esos límites legales se integran con el seguimiento nacional y con la evaluación de la exposición alimentaria realizada por EFSA. Paralelamente, EFSA y la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas trabajan en una solicitud conjunta para evaluar el destino y el comportamiento del ácido trifluoroacético en el suelo y el agua.

La lectura práctica es concreta: la exposición alimentaria a los PFAS está documentada y el pescado y los huevos son los principales contribuyentes identificados por EFSA, mientras que la persistencia ambiental explica cómo estas sustancias entran en la cadena alimentaria. La información respalda la vigilancia continua y la atención a los grupos con mayor exposición, pero no permite tratar todos los recubrimientos antiadherentes ni todos los envases como fuentes de riesgo equivalentes.

Fuentes oficiales


Sources

  • Official source: efsa.europa.eu
  • https://www.efsa.europa.eu/en/topics/per-and-polyfluoroalkyl-substances-pfas